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100 días sin fumar

Contando aproximadamente el paquete de tabaco diario que me fumaba antes de dejarlo, a día de hoy ya me hubiera fumado unos 2.000 cigarrillos...
Este fin de semana me reencontré con un amigo que hacía bastante que no veía, el es fumador, le conté que yo lo había dejado y me hizo la misma pregunta que casi todo el mundo, “¿Cómo lo has hecho?...” a lo que respondí, “Pues sin encender ningún cigarrillo más”. Esta frase, que roza la estupidez al afirmar algo que es tan obvio, para mi ya no lo es tanto. Cuando fumaba también pensaba que si un día lo dejaba lo difícil sería encontrar un buen método y un buen momento, ahora que lo he conseguido veo que en realidad es tan fácil como no encenderse ningún cigarrillo más. Con esto quiero decir que al final la decisión es de uno mismo, que los motivos externos (un mal momento en nuestra vida…) no tiene que ser el motivo para que no dejemos de fumar. Si alguien cree que necesita algún método para controlar su ansiedad también tiene que saber que lo primordial es tener claro que se va a dejar de fumar. Es imposible dejarlo si uno no quiere, por más métodos que se utilicen, con esto no quiero desanimar a los que quieran intentarlo, todo lo contrario. Si la decisión la tomamos totalmente convencidos el porcentaje de éxito siempre es mucho mayor, se utilice el método que se utilice.

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