Ir al contenido principal

Un mes sin fumar

Ayer conseguí llegar al primer mes sin fumar, estoy sorprendido por varios motivos, el primero es la facilidad con la que he conseguido llegar hasta aquí. Cuando empecé, mi cabeza me decía que iba a resultar muy difícil conseguir dejar el tabaco, pero ahora me resulta hasta difícil pensar que pudiera pensar esto. Me he dado cuenta de que si lo tienes claro y consigues meterte en la cabeza que has dejado de fumar el resto es bastante fácil. Ahora que ha pasado un mes me doy cuenta de que esta parte, la de tenerlo claro, es quizás la más importante. Creo que si cuando dejas de fumar tienes dudas, la ansiedad va a poder contigo y tarde o temprano la necesidad de fumar volverá, pero si lo tienes totalmente claro va a ser difícil que vuelvas a caer en la tentación.

Lo segundo que me ha sorprendido es algo que ya sabía antes de empezar, pero hasta que no empiezas no te das cuenta, el ahorro. Ahora con solo un mes ya he dejado de gastar en tabaco unos 110 euros, que para los que aún contamos en pesetas son más de 18.000 ptas. Además al ritmo que va subiendo el precio del tabaco, estos cálculos cada día me permitirán ahorrar un poquito más.

En definitiva, en un mes me he dado cuenta que no era para tanto cuando me planteé dejar de fumar y además del ahorro mi salud me lo esta agradeciendo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El último cigarrillo (el desenlace)

Ayer os dije que iba a contar como fue mi último cigarro. La verdad, cada vez que pensaba que iba a dejar de fumar no me imaginaba como sería fumarse un último cigarrillo, supongo que la idea que tenía es que se me haría demasiado corto, no sabría si dar más caladas para ingerir más humo o por el contrarío intentar que no se quemara demasiado rápido para que el momento se hiciera más largo, casi eterno. También pensaba donde me lo fumaría, supongo que si lee esto un no fumador tiene derecho a reírse y pensar que menuda estupidez, pero para un fumador es una situación que tiene mucha importancia. Bueno, en cuanto al lugar donde fumar ese último cigarro, era difícil de decidir, no podía ser un cigarro andando por la calle pendiente de otras cosas, ni en una parada de autobús mientras veo como llega el mío y aún no he fumado ni la mitad, no podía ser así, tenía que ser un momento en el que dedicase toda la atención del mundo a ese cigarro y además tenía que disponer del tiempo suficiente...

Un año sin fumar

Para mi es un día más, después de un año ya no hay diferencias entre fumar y no fumar, con esto quiero decir que ya no es ningún problema estar otro día más sin fumar, igual que antes no lo era fumar cada día un paquete de tabaco. Con un año me he dado cuenta de que no era tan difícil dejar de fumar, ahora cuando leo los primeros post que escribí me doy cuenta de lo complicado que se hacía en ese momento dejar el tabaco, pero que al principio cada hora que pasaba era una pequeña victoria, después las victorias ya se contaban por días y luego por meses, hasta que al final sin darme cuenta he llegado al año. En este año lo que más me ha sorprendido es llegar a descubrir lo adictivo que es el tabaco , lo fuerte que puede llegar a ser la dependencia, las mentiras que nos podemos llegar a contar los fumadores a nosotros mismos con tal de poder seguir fumando... "el día que quiera lo dejaré..." siempre que el tabaco nos quiera dejar a nosotros también. Para mi no ha sido realment...

Volver a fumar, que fácil puede ser recaer.

El otro día probé un cigarrillo, tras 4 años y pico sin fumar, el otro día me fumé un cigarrillo de nuevo. La verdad es que tenía ganas... pero no ganas de fumar para volver a fumar, eso lo tengo muy claro, fumé para intentar volver atrás y sentir el motivo que me impulsó a empezar a fumar y tener ese vicio durante tanto tiempo. La verdad me sirvió de mucho ese cigarro, lo primero que vi es que ya no sabía fumar, me sentía hasta raro con el cigarrillo entre los dedos. Las primeras caladas fueron terribles, al aspirar el humo la garganta me quemaba! era la misma sensación que cuando di las primeras caladas en mi juventud, cada calada representaba un esfuerzo y con cada una me costaba más creer que antes me fumaba los cigarros sin casi darme cuenta de estar fumando. Cuando era fumador podía estar haciendo cualquier otra cosa mientras fumaba y no me daba ni cuenta de tener un cigarrillo entre los dedos, pero por otro lado era algo que necesitaba cada hora de mi vida para poder seguir ...