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Dos semanas sin fumar

Hoy celebro la segunda semana sin fumar, parece mentira lo rápido que pasa el tiempo, cada día estoy más convencido de que puedo dejar de fumar definitivamente. Esta última semana no he pensado tanto en el tabaco, si bien es cierto que las veces que he pensado en fumar han sido quizás más intensas que en la primera semana, he llegado a pensar que por uno no pasaría nada… pero de momento aguantó.
Estoy contento y sorprendido también por otro motivo, cuando tengo a algún fumador cerca, el humo de su cigarrillo no me incita a fumar, cuando lo dejé pensaba que era una de las cosas que quizás me costaría más, pero de momento las ocasiones en las que las ganas de fumar son más fuertes son debidas a una necesidad interior, no a un estímulo exterior.
Leí hace unos días que la dependencia física de la nicotina en un fumador se “curaba” entorno a las tres semanas, espero estar dentro de la media de estos estudios y la próxima semana poder ver nuevos resultados en mi camino. De momento, estas dos primeras semanas me dejan muchas más satisfacciones que momentos de ansiedad, el principal avance (sin tener en cuenta la salud), es poder realizar cualquier actividad sin la necesidad de tener que parar para poder fumar un cigarro, esto mejora mucho la concentración ya que mi cuerpo no empieza a estar ansioso por la nicotina cada hora y puedo centrarme más en lo que estoy haciendo.

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